Nacimientano de tomo y lomo, Richard Valdebenito se embarcó hace 26 años en el mundo de la artesanía en fierro y madera.
“Empecé por necesidad, de forma autodidacta, creando pequeñas piezas con lo que tenía a mano. Hoy, esa necesidad se transformó en pasión y en una forma de vida”, cuenta Richard.
Dentro de su región no sabe de otros artesanos que hagan mini esculturas con clavos de durmiente de ferrocarril. Como dice, cada pieza nace desde la creatividad y guarda una historia única entre el óxido y el arte. “No es solo reciclaje… es memoria transformada”.
Cada clavo que fue parte del ferrocarril hoy cuenta una nueva historia en forma de escultura. Y para Nacimiento -y todo el Biobío- es una forma de valorar lo chileno, de mantener viva la identidad del sur y demostrar que con creatividad se puede dar nueva vida a lo olvidado.
Richard Valdebenito