La familia de Alicia Rojas Jaime lleva más de 50 años dedicada a la curtiembre en piel de oveja, manteniendo intacta una tradición que se ha ido perdiendo con el paso de los años en el sur de Chile, por los altos costos de producción. A la empresa le dio vida su madre -Miriam Jaime- y hoy Alicia, junto a su pareja Álex Valderrama, están a la cabeza perfeccionando el oficio, integrando diseños diferenciadores e integrando a una tercera y hasta cuarta generación.
“Nuestra empresa ha logrado diferenciarse de otras, por nuestros modelos y la forma de confeccionar, la gran calidad de nuestras pieles y la atención personalizada”, cuenta Alicia. Esto los ha llevado a tener una larga relación con clientes mayoristas y con particulares, mantener la empresa a pesar de las dificultades y crisis por las que ha pasado el país. “Además, trabajar en familia ha hecho que logremos sacar adelante grandes desafíos, de manera cohesionada y cumpliendo tiempos estipulados de entrega a nuestra diversidad de clientes”.
Alicia Rojas Jaime